Mi Mundo Pastelero

miércoles, 27 de enero de 2016

Red Velvet Cupcake


Red Velvet Cupcake - Para 8 cupcakes grandotes
Cupcake
  • 55 gr mantequilla
  • 150 gr azúcar
  • 1 huevo
  • 10 gr cacao sin azúcar
  • 3 gotas colorante rojo
  • 5 cc esencia de vainilla (1/2 cucharadita)
  • 150 gr harina o premezcla sin gluten
  • 2 gr bicarbonato de sodio1/2 cucharadita
  • 5 cc vinagre blanco (1 cucharadita)
Butermilk
  • 120 cc leche
  • 7 cc jugo de limón (1/2 cucharada)
Cream Cheese Icing
  • 125 gr queso crema tipo Philadelphia.
  • 60 gr mantequilla a temperatura ambiente
  • 300 gr azúcar glas
Preparación Cupcake
  1. Precalentar el horno a 170°C y colocar las capsulas de cupcake en moldes
  2. Preparar el butermilk: mezclar los 120ml de leche con la 1/2 cucharada de zumo de limón, dejar reposar 5 minutos
  3. Con batidora, cremar la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema
  4. Sin dejar de batir, agregar el huevo y luego la esencia de vainilla
  5. Batiendo a baja velocidad, la mezcla de harina con cacao alternando con el buttermilk
  6. Agregar el colorante rojo
  7. Aparte, en un vasito plástico, mezclar el vinagre con el bicarbonato para que burbujee y agregarlo a la mezcla de cupcake
  8. Llenar las capsulas hasta 2/3 de la capsula con la masa
  9. Hornear 20 minutos aproximadamente
  10. Cream Cheese Icing: En batidora, cremar la mantequilla con el azúcar glas en la batidora hasta lograr una crema suave.
  11. Añadir todo el queso crema y batir unos minutos hasta que esté blanco y cremoso. (No batir demasiado, que la mezcla se derrite con facilidad. 
  12. Decorar los cupcakes

sábado, 23 de enero de 2016

Nuevos vientos en Chile sobre el consumo de helados

El consumo de helados es una rica y refrescante costumbre para los chilenos en toda época del año, que ha ido cambiando con el paso del tiempo, a medida que las costumbres y gustos se han vuelto más exigentes. La tradición de congelar bebidas y jugos de fruta, viene desde hace más de 2000 años, pudiendo encontrar los primeros bajorrelieves en la mesopotamia Persa que muestran cómo en las cocinas de los palacios Babilónicos, se congelaba con nieve o hielo el vino o jugos de frutas endulzados con miel.

Esta sana costumbre, que fue el origen de los sorbetes, llega gracias al comercio a Italia, donde se le agrega huevo y leche, creando los primeros helados.


A nuestras tierras llega en la época de la colonia, donde aún no existían las máquinas para congelar y conservarlos; pero gracias a la sal, que baja el punto de congelación del hielo o nieve que se traía de la cordillera, era posible prepararlos. Los primeros helados que se consumían en la colonia chilena, no eran muy variados; eran a base de almíbar de canela y leche de almendra (conocido como aurora) o el bien conocido bocado de príncipe, a base de crema inglesa.
Ya en esta época, salen a las calles los primeros carritos de helado, que despertaban de la siesta a más de alguno con su insistente campanilleo. A medida que la tecnología avanza, llegan a Valparaíso por 1930, las primeras congeladoras, que permitían elaborar y mantener las cremas heladas; y con ellas comienza a crecer la oferta de variedades de helados; naciendo así la primeras heladerías que sirven las cremas heladas en barquillo.
El crecimiento de la industrialización en el país, trajo a las manos de chilenos, los primeros helados de crema o agua con palito, constituyendo un regalo maravilloso al alcance de cualquier bolsillo y para refrescarse en cualquier momento de una calurosa tarde de verano.

¿Quién no ha saboreado uno en la micro o en la calle de camino a la escuela o trabajo? ¿Cómo no recordar el centella, el cola de tigre o el  preciado chocolito? El ingenio chileno en materia de sabores pusó de moda por los años ´60, la presentación de las cremas heladas con cucurucho invertido. Hoy, la globalización y los viajes al exterior, han traído un cambio de hábitos alimenticios y costumbres en los chilenos, dando paso a una nueva generación de gourmands que demandan de estos deliciosos y refrescantes postres helados,otras combinaciones de sabor y propiedades, naciendo así, una nueva forma de concebir los helados, destinados a satisfacer a todas las demandas.
Hoy el boom por los helados artesanales, sin conservantes, ni colorantes artificiales, llegan con una carta variada para todos los gustos. En Santiago por ejemplo, se pueden encontrar un sinnúmero de creaciones heladas con sabores delicados y combinaciones refrescantes, como el de miel de ulmo o de kumquat (del Emporio La Rosa o Sebástian); o que recuerden los sabores típicos chilenos, como el de harina tostada, mote con huesillo o el muy audaz helado de pebre (de Il Maestrale o La Menestra)
Así con el pasó del tiempo han surgido diferentes heladerías las que ofrecen preparaciones gourmet, mezclando hábilmente lo dulce con lo salado, como el helado de melón calameño con crocante de jamón serrano (de El toldo azul).
Actualmente, la búsqueda de la vida sana, exige que la alimentación sea equilibrada y nutritiva, con ingredientes 100% naturales; y estas pretensiones, han sido el origen de una nueva forma de ofrecer helados.
Naciendo con ello los famosos helados orgánicos, naturales y energéticos, libres de azúcar, lactosa, gluten y muy bajos en calorías (como los de Zenzero); y las cremas a base de yogurt helado non fat, bajos en calorías y que permiten un inconcebible número de combinaciones de sabores.
Usted ya sabe, hoy no hay excusas ni culpas para disfrutar de un suntuoso helado; la oferta es amplia y variada. No olvidemos que Chile es el líder per cápita en consumo de helados en latinoamérica.

martes, 19 de enero de 2016

Masa batida liviana para arrollar: Brazo de Reina con manjar

Una de las preparaciones más versátiles y deliciosas, que tenemos en la pastelería, es sin duda el Brazo de Reina, también conocido como Pionono, Arrollado o Brazo gitanoEste no es más, que una masa batida liviana (te invito a conocer más de ella en entradas anteriores "Masas batidas livianas: La versatilidad de una masa"), que permite rellenarse con ingredientes tanto dulces como salados.

Esta delicada masa lleva sólo 3 ingredientes básicos: huevo, azúcar y harina (que en nuestro caso (celíacos) sería premezcla sin gluten); a la que se le agrega un poquito de miel o glucosa, para que tenga una buena humedad y permanezca flexible para enrollar.

A la hora de hablar de rellenos, podemos pensar en manjar, como el que haré más adelante, pero también puedes emplear crema chantilly, crema pastelera, cremas de mantequilla, crema trufa de chocolate, mermeladas, entre otros. Además, estos rellenos pueden enriquecerse con frutas como frutillas, frambuesas, piña o frutas en almíbar como los duraznos. Para su cubierta puedes hacerlo con estas mismas cremas o bañarlo en chocolate.
En Argentina, donde los platos agridulces tienen un sitio especial en nuestras preferencias, se emplea esta masa para hacer un arrollado salado, rellenándolo con mayonesa, salsa golf, jamón, queso, palmitos, pimentones o pimientos asados, aceitunas, etc. Este último es el preferido de mi marido y mío para festejar cada Navidad.
Con esta masa, también puedes realizar el conocido Bouche de Noel o Tronco de navidad, oriundo de Francia, pero que rápidamente se extendió por toda Europa. Este arrollado, lleva en su relleno una crema de mantequilla e vainilla y está cubierto por otra crema de mantequilla de chocolate combinado con café.
Por esta versatilidad, elegí para la charla de la Fundación Convivir, el pasado noviembre, esta preparación, dándole incluso otro uso, ya que como era mi cumpleaños, hice 3 planchas y junto con los queridos asistentes a la conferencia, realizamos mi torta, perfumando con almíbar y rellenándola con crema chantilly y duraznos en almíbar.
¿Qué les parece si les recuerdo cómo realizarla?

Masa para Brazo de Reina - plancha de 30 x 40 cm
  • 4 huevos
  • 160 gr azúcar
  • 160 gr premezcla sin gluten
  • 1 cucharadita miel / glucosa
  • 1 cucharadita esencia de vainilla casera
  • Papel mantequilla
  • Para relleno: 500 gr manjar, almíbar para remojar
  • Para cubrir: azúcar flor
Preparación
  1. Mise en place: encender el horno a 200°C; forrar una placa para horno de 30 x 40 cm con papel mantequilla rociado con aceite en aerosol; colocar sobre el mesón, otro trozo de papel mantequilla espolvoreado con azúcar flor y reservar; medir y pesar todos los ingredientes y reservar.
  2. En un bol, colocar el huevo junto con la glucosa y el azúcar y con batidora eléctrica batir a máxima potencia hasta llegar al punto cinta (*) (llevará unos 7 a 10 minutos dependiendo de la potencia de tu batidora)
  3. Mientras batimos, incorporar una gotas de esencia de vainilla (**)
  4. A continuación, incorporar en forma envolvente la premezcla sin gluten en 2 o 3 tandas, con ayuda de un mezquino o cuchara (***)
  5. Verter la masa sobre la placa forrada con papel mantequilla, y alisar con una espátula cubriendo toda la superficie y de manera que me quede del mismo espesor
  6. Hornear por 10 minutos aproximadamente, hasta que al tocarlo no queden los dedos marcados (¡NO dores demasiado la superficie, porque sino, no podrás enrollarlo!)
  7. Retirar del horno, inmediatamente dar vuelta la plancha de bizcochuelo sobre el papel mantequilla espolvoreado con azúcar y enrollar en caliente
  8. Dejar enfriar
  9. Para rellenarlo, despegar cuidadosamente los papeles mantequilla y colocar la plancha sobre uno de ellos.
  10. Mojar toda la superficie con almíbar (****) con ayuda de una brocha
  11. Con ayuda de una espátula, cubrir toda la superficie con manjar y enrollar, con cuidado
  12. Espolvorear con azúcar flor y servir.

TIPS
(*) Recuerda que el punto cinta es aquel donde el batido se incrementa hasta el doble, es muy espumoso y toma un un color amarillo casi blanco
(**) Te recomiendo buscar mis tips para ver cómo hacemos la esencia de vainilla de forma casera
(***) Cuando incorporas la premezcla, hazlo lentamente, bajar lo menos posible el batido logrado, para que te quede una plancha bien esponjosa
(****) Almíbar simple: 1 medida de agua y media medida de azúcar. Llevar a fuego directo, ¡SIN REVOLVER! hasta que hierva, bajar al mínimo y dejar 3 a 4 minutos más. Retirar y perfumar con esencia de vainilla o café o licor. Si quieres darle sabor cítrico o con canela, pon estos junto con el agua y el azúcar antes de hervir.

VARIANTES:
Galletas de champaña: (en otros países se les conoce como vainillas, bizcocho de soletilla, lady fingers, soletas, biscotelas, lenguas, plantillas, etc.) estas galletas se caracterizan por tener una forma alargada, con un pronunciado sabor a vainilla y una costra azucarada.
Preparación: Si quieres convertir la receta de la plancha en estas delicias típicas de la hora del te, coloca la masa dentro de una manga con boquilla lisa y forma sobre la placa forrada con papel mantequilla, bastoncitos iguales, dejando espacio entre unas y otras para que no se pequen. Espolvorea con azucar flor y hornea hasta dorar (son 7 minutos aproximadamente). Si las quieres mas crocante, apaga el horno y deja las galletas dentro hasta que se enfríen

Empolvados: Si bien es muy parecido a los alfajores o a los woopies, es un postre típico chileno que debe su nombre a que una vez relleno, está cubierto por azucar flor (¡y deja unos divertidos bigotes blancos al comerlos!). Se cree que nacieron en los años 30 en la ciudad de La Ligua, muy conocida por sus dulces chilenos y unas encantadoras señoras que los venden en la carretera, moviendo sus pañuelos al viento, llamadas palomitas
Preparación: Coloca la masa de la receta del brazo de reina en una manga con boquilla lisa y sobre la placa forrada con papel mantequilla, haz unos medallones bien separados unos de otros. Hornea en horno hasta dorar y retirar. Al enfriar, tomar una tapita y rellenar con manjar, tapando con otra tapita. colocar en una fuente y espolvorear con mucho azucar flor.
¡Disfruta de estas delicias y me cuentas!